Por muchas décadas, cada vez que estaban por comenzar las clases, uno de los comercios favoritos para conseguir los útiles escolares, era Casa Cattorini.
En la década de 1930 el señor Luis Romeo Cattorini se casó con María Teresa Oroná, todos la conocían como “China” y abrieron un comercio que abarcaba varios rubros: radio, electricidad, juguetería y librería, en un local alquilado en la esquina de Casal y Alem donde actualmente hay una serie de locales comerciales. El comercio comenzó a florecer dada la dedicación de ambos y la experiencia previa de Luis Romeo en el rubro, quien había sido socio de un señor Speranza arreglando radios. En la década de 1940 compraron una parte del Colegio de Hermanas y lo acondicionaron para vivienda familiar, pero mudando también allí su negocio: un local totalmente modernizado con el salón de ventas adelante y el taller atrás, dispuesto para la reparación de radios, televisores y revelado de fotografías. Ese taller fue siempre un punto de encuentro para los amigos de la electrónica, muchachos curiosos por aprender sobre el oficio, que luego emprendieron su propio taller. Siempre atentos a los cambios, Luis y China incursionaron en varios rubros además de librería y juguetería como venta de electrodomésticos, venta de rollos fotográficos y servicio de revelado, discos y bazar, entre otros. Especializándose luego en aparatos de televisión tanto en reparación como instalación.
En ese solar del Boulevard Casal, hoy Avenida Campomar, nació su único hijo—Luis Federico— que continuó al frente del comercio cuando sus padres ya no estuvieron. Él se dedicó casi en exclusivo a venta de libros, artículos de oficina y útiles escolares, incorporando el novedoso sistema de fotocopiado, primero blanco y negro y luego color. Traía por encargue los manuales y libros de lectura solicitados por las escuelas al comienzo de cada ciclo lectivo, aunque también continuó con el rubro juguetería. En la publicidad de los diarios locales se podían ver las ofertas y también recomendaciones de novedades de libros recién traídos para la venta.
En la década de los 90 se incorpora a la firma la hija de Luis, María Cecilia, quedando al poco tiempo al frente del comercio, dándole una nueva estética y nuevo nombre: “La librería”, continuando con los rubros anteriores, además de artículos de artística. En 2002 Cecilia toma otros rumbos laborales y deciden cerrar definitivamente, quedando más de 80 años plasmados en la historia comercial de Ranchos. Los invitamos a hacer un recorrido de Casa Cattorini a lo largo de su vida, con estas hermosas imágenes. Además, nos gustaría destacar que Luis ha sido una persona fundamental para el nacimiento y crecimiento de este Archivo, a quien tenemos mucho cariño y recurrimos en numerosas ocasiones. Es gran fuente de información y recursos, además de haber sido una pieza clave para la muestra «Reabre Foto Bona». Este es un homenaje también para él y su familia.

Casa Cattorini, local de calle Alem. Principios de la década1930. María Teresa (China) Oroná de Cattorini y amigas.




Casa Cattorini en su nuevo local de Boulevard Casal. En el Cartel superior anunciaba su variedad de productos a la venta: Pilas y baterías, electricidad. Radios. películas Kodak. Librería. 1940.



Papelería de Casa Cattorini en las décadas de 1930 y 1940.

1946. El pequeño Luis Federico en el taller del negocio.

Luis Romeo Cattorini y su pequeño hijo Luis Federico, por la vereda del negocio. 1948


1958/ 1959- Stands de Casa Cattorini en la 1ra.y 2da. Exposición del Comercio y la Industria en el Club Comercio. La novedad de los «combinados» con todo lo necesario para escuchar música.




Interior de la librería Década 1980



1996, julio. Semanario Aquí Ranchos y de agosto de 2002 con nuevo nombre comercial: «La Librería».


La Librería», ex Casa Cattorini. Diciembre 2001. En la segunda toma, el frente iluminado con luces navideñas. Al siguiente año cerraría sus puertas definitivamente.
